"Toda persona que se encuentre al límite de sus posibilidades, en un estado de desesperación total...se le pasa por la cabeza quitarse la vida, pero nunca pensará en privarse de su LIBERTAD... "



viernes, 11 de marzo de 2011

Las encuestas las carga el diablo

Estamos a un sólo año para que se produzcan las elecciones generales y autonómicas en Andalucía, a no ser que se adelanten ambos o alguno de los dos comicios. A un año vista, no hay mañana que no nos desayunemos con una nueva encuesta electoral. La tónica general de estas encuestas es que el PP ganaría con una amplísima mayoría las elecciones a las cortes generales y que en Andalucía se produciría un histórico vuelco electoral, siendo el PP la fuerza más votada por primera vez en la historia. Ante este panorama, no puedo obviar una circunstancia parecida a las puertas de las elecciones conjuntas de 1996. Sin ser tan claras y contundentes como las de ahora, en aquel año de elecciones, la victoria del PP de Aznar fue por mucho menos de lo esperado, y en Andalucía, contra todo pronóstico, el PSOE repitió victoria electoral con más apoyo que en los comicios anteriores. La razón principal puede ser resumida en una frase tan demagógica como elocuente que repitió hasta la saciedad el ahora hijo predilecto de Andalucía, Alfonso Guerra, en todos los mítines que asistía: ¡qué viene la derecha!. El argumento de peso que ratifica mi teoria es que en las elecciones autonómicas de ese año de 1996 se produjo el mayor trasvase de votos de Izquierda Unida al PSOE, tanto es así que los diputados que perdió la coalición comunista liderada por aquel entonces por Luis Carlos Rejón fue exactamente los diputados que ganó el PSOE. Mientras que el PP, del también Javier Arenas y el PA repetían, escaño arriba, escaño abajo, los resultados de los anteriores comicios de 1994.
Bien es cierto que, como ya he indicado, las encuestas actuales son mucho más contundentes a favor del PP de Javier Arenas que en aquello años, y que IU-CA lleva ya varias legislaturas en su base electoral por lo que es practicamente imposible que aquella campaña basada en el miedo y en el revanchismo vaya a tener igual resultado a día de hoy. Sólo hay que echarle un vistazo a las 15 encuestas publicadas en Andalucía durante el último año, donde en cada una de ellas el PP es el partido más votado y que en las últimas 6 de ellas, ya le otorgan la mayoría absoluta para percatarse que nos encontramos muy lejos de las circunstancias de 1996.
Pero lo que si hay que tener, y mucho en cuenta, es saber manejar y analizar las acutales encuestas tan favorables para el PP andaluz. Las encuestas son justamente eso, encuestas. No son resultados definitivos, éstos llegarán el día de las elecciones. El PP andaluz no debe bajar la guardia ni el alto nivel de trabajo que desde hace ya muchos años se viene trazando desde San Fernando 39, por verse ganadores de antemano. No obstante, estas encuestas si marcan una tendencia al alza para los populares andaluces,y es un reflejo claro del sentir del sufrido pueblo andaluz. Si tenemos muy presentes los acontecimientos preelectorales del aquel 1996 y además, sabemos qué es una cuesta y darle el valor que merece, ni más ni menos, el cambio político tan necesario en Andalucía se producirá no más allá del próximo año por estas mismas fechas.

miércoles, 9 de marzo de 2011

Hoy como hace 37 años


La portada del desaparecido diario Ya de hace exactamente 37 años bien podría ser editado esta misma semana, el lunes pasado para ser más exacto. Aunque no se ve con demasiada claridad, podemos distinguir varias noticias que, hoy día, son de igual manera noticias. Porque hace 37 años, el tirano Gadafi también era portada por la inestabilidad que generaba su presencia en Líbia, bien es cierto que la situación actual es más grave y dramática que la de entonces. Por otro lado, ese mismo día entraban en vigor los nuevos límites de velocidad sin que se generara tanta polémica como ahora. Claro que en aquel entonces se subía el límite a 130km/h ¡para ahorrar combustible!, y como digo era aceptado sin más por la sociedad de antaño. Bien es cierto que eran otros tiempos. Además, en portada aparecía otra noticia que desgraciadamente es noticia hoy: la crisis económica que sufría España. Aquí la curisidad es notable, pues la que nos está tocando vivir hoy es mucho más virulenta que la de entonces. Y para terminar la curiosidad atmosférica, pues por aquellas fechas España padecía tiempo irregular como también se aprecia en la portada de 1974, parecida situación climatológica que está viviendo nuestro país estos días.
¿Hoy igual que ayer, o, hoy peor que ayer? Porque exceptuando la noticia sobre Gadafi, donde los sucesos dramáticos que están padeciendo los líbios no es, ni mucho menos, las tensiones de aquel 1974 que el dictador Libio generó, el resto de noticias son tremendamente parecidas. Aquellos días de 1974 no fueron tan polémicos como lo están siendo 37 años después. Pues, ni la crisis económica era tan agonizante (¡el índice de parados era ligeramente inferior al de hoy!), ni hubo polémica alguna con los nuevos límites de velocidad que, al parecer, se justicaban con más peso que los nuevos límites que nos han impuesto este gobierno.
España, y en algunos aspecto el mundo, se han introducido en una máquina temporal devolviéndoles a un, tan inquietante como preocupante pasado, cometiendo los mismo fallos de antaño, o incluso peores. Más le valdría a alguno que yo me sé en aprender las lecciones que el tiempo, siempre sabio, nos deja...aunque ya saben, el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra.

lunes, 7 de marzo de 2011

Hermafroditismo o la igualdad mal entendida

Las dos fotos que aparecen en este título corresponden al mismo semáforo para peatones. Entre una y otra instantánea hay aproximadamente un segundo de diferencia, esto es, al muñeco verde que indica paso para los viandantes le aparece y desaparece unas luces a los lados simulando claramente una falda en cada segundo. Aquellos que tengan curiosidad para comprobarlo, decirles que el semáforo en cuestión se encuentra en la avenida Carlos V a la altura del paso para peatones de la boca de metro del Prado en Sevilla.
Mañana martes día 8 se celebra el día internacional de la mujer. Un día en el que a muchos nos hace recordar el sentimiendo de discriminación que sufren muchas de ellas, es decir, que si no existiera el día de la mujer, ¡no me acordaría que la mujer se siente discriminada!. Frase compartida por la gran mayoría de las mujeres con las que he hablado es que no hay mayor dicriminación para ellas que el 8 de marzo, porque me dicen que la mujer no necesita tener ningún día para recordar que siempre han sido y siempre serán trabajadoras, responsables, decididas, cumplidoras, sufridas y que están capacitada para desarrollar cualquier trabajo a cualquier nivel de responsabilidad, es más, siempre lucharán por la igualdad plena y real con el hombre.
Vaya por delante que hoy en día encontramos demasiados episodios de discriminación entre el hombre y la mujer, y que es absolutamente lícito que la mujer se siga organizando para eliminar esas barreras dicriminatorias como salarios desiguales o excesiva carga familiar, y que por tanto, cualquier acción seria y responsable que busque, cuanto menos, disminuir el trato desigual entre hombres y mujeres será siempre respaldada por el que suscribe.
Lo que nunca es serio y mucho menos responsable es convertir, al siempre simpático muñeco de color verde del semáforo para peatones, en hermafrodita cambiándole el sexo cada fracción de segundo. Porque aunque el muñequito rojo es siempre menos agradable, es verdaderamente discriminatorio que tenga éste un trato desigual en cuento al sexo se refiere. Bromas aparte, reivindicar la igualdad con estas acciones es absolutamente censurable, pues convierte la siempre justa reinvidicación por la igualdad real y efectiva entre mujeres y hombres en una auténtica burla, provocando sorna y mofa a aquellos viandantes que cruzan por ese paso de cebra y que con esperpento y asombro se percatan de tan bochornosa estampa. Desde luego ese no es el camino serio que merece tan oportuna reivindicación.

viernes, 4 de marzo de 2011

Precaución amigo conductor, el gobierno es peligroso...

Más que la senda, es el gobierno el peligroso, como dice la famosa canción compuesta por la gaditano Felipe Campuzano y que tan bien interpretara Perlita de Huelva. 
Enésimo ejemplo del mal gobierno que representa el ejecutivo socialista de Zapatero. Antes de entrar en el fondo de la cuestión, cabe decir que nos encontramos, una vez más, ante una iniciativa legislativa que poco o nada tiene que ver con la demanda ciudadada, es decir, que el gobierno se saca de la chistera una absurda bajada en los límites de velocidad cuando la gran mayoría de los conductores españoles demandaban justamente lo contrario. Pero ahí está Zapatero para recordarnos que el poder en democracia no reside en el pueblo, sino en él y en su iluminada mente mañanera.
Esta vez es, como digo, una reducción en los límites de velocidad en autopistas y autovias de 10km/h, pasando a ser por tanto el nuevo límite de velocidad en este tipo de vias de 110km/h. La razón principal parece ser el de ahorrar. ¿Ahorrar? ¡Haber ahorrado ustedes que tienen las arcas vacias por su derroche y falta de previsión! Pero claro, con este gobierno sus equivocaciones la pagamos los españoles de a pié.
Según expertos en la materia, la velocidad media de bajo consumo se establece en los 90km/h, de ahí que la excusa del gobierno no se sostenga. Lo único que nos queda pensar es que quieren seguir recaudando más dinero, pues con este nuevo límite, muchos serán los conductores que sean sancionados por superarlo, y parece ser, además, que no les ha bastado llenar de radares nuestras carreteras con este propósito. Total, que dentro de muy poco ya vamos a tenerle más miedo a la DGT que a los Inspectores de Hacienda.
Para terminar una reflexión, ¿a qué velocidad irá por estas vias el coche oficial del actual Presidente del Gobierno?, aunque pensándolo mejor, él ya tiene el Falcon 900 (ALA45), de la Fuerza Aérea Española, que pagan todos los contribuyentes españoles, para desplazarse a sus actos propios de partido.

miércoles, 2 de marzo de 2011

Israel en la encrucijada

A priori, las revoluciones que aparentemente tienen un claro carácter democrático, deberían de estar viéndose con, al menos, un entusiasmo moderado por el estado más democrático de oriente próximo, Israel. Pero la realidad es bien diferente. Muy relacionado con el título de una entrada anterior, Israel sigue al pié de la letra el refrán de: más vale malo conocido que bueno por conocer. La razón es bien sencilla. En Libia, donde la injustificable e irrechazable actitud de Gadafi para intentar controlar el país está provocando un auténtico genocidio, la tiranía pro-occidental del antes archienemigo de América, no producía ningún temor al pueblo judio y no mantenía, tan siquiera, una postura hostil frente al estado sionista. En Egipto la situación era parecida. Al menos Mubarak no ha 'muerto matando' como su homólogo libio, pero con él en el poder el estado egipcio incluso reconocía la existencia del estado israelita firmando entre ambos multitud de acuerdos de cooperación como tan bien es el caso del pais donde se inició la llama revolucionaria norteafricana, Túnez. Otro de los paises que Israel mira con cierta preocupación y que sus protestas no han tenido la repercusión de los paises anteriormente mencionados es Jordania, donde el Rey Abdala II no ha tardado en cambiar a su primer ministro y encargarle nuevo gobierno y profundas reformas. No podemos olvidar que Jordania es unos de los principales paises árabes 'aliados', si se me permite la expresión, de Israel, de ahí la honda preocupación.
Pero no sólo está preocupado por las reformas en su vecino jordano, sino que va más allá. ¿Qué vendrá después de estos procesos revolucionarios? ó ¿Qué política seguirán con respecto al estado de Israel? Estas son dos de las preguntas que rondan la cabeza de los judios estos dias. Es indudable que Israel siempre apoyará y fomentará todo proceso cuyo resultado sea la consolidación de regímenes democráticos y más si cabe cuando éstos se produzcan en paises vecinos de oriente próximo, pero siempre y cuando que, con la excusa de la democrácia, no obstente el poder personajes de dudosa reputación con intenciones poco o nada recomendables.