Bien es cierto que, como ya he indicado, las encuestas actuales son mucho más contundentes a favor del PP de Javier Arenas que en aquello años, y que IU-CA lleva ya varias legislaturas en su base electoral por lo que es practicamente imposible que aquella campaña basada en el miedo y en el revanchismo vaya a tener igual resultado a día de hoy. Sólo hay que echarle un vistazo a las 15 encuestas publicadas en Andalucía durante el último año, donde en cada una de ellas el PP es el partido más votado y que en las últimas 6 de ellas, ya le otorgan la mayoría absoluta para percatarse que nos encontramos muy lejos de las circunstancias de 1996.
Pero lo que si hay que tener, y mucho en cuenta, es saber manejar y analizar las acutales encuestas tan favorables para el PP andaluz. Las encuestas son justamente eso, encuestas. No son resultados definitivos, éstos llegarán el día de las elecciones. El PP andaluz no debe bajar la guardia ni el alto nivel de trabajo que desde hace ya muchos años se viene trazando desde San Fernando 39, por verse ganadores de antemano. No obstante, estas encuestas si marcan una tendencia al alza para los populares andaluces,y es un reflejo claro del sentir del sufrido pueblo andaluz. Si tenemos muy presentes los acontecimientos preelectorales del aquel 1996 y además, sabemos qué es una cuesta y darle el valor que merece, ni más ni menos, el cambio político tan necesario en Andalucía se producirá no más allá del próximo año por estas mismas fechas.






